Quiero besarte, abrazarte y hacerte mío.
Quiero pasear, cogidos de la mano; que enrolles tu bufanda alrededor de mi cuello, y pases el brazo por encima de mis hombros.
Quiero que me montes en tu coche, y me lleves a donde nadie nos pueda encontrar.
Quiero irme a vivir contigo, que me hagas rabiar, que me enfurruñe, y que luego me hagas callar con un beso.
Quiero acurrucarme a tu lado en el sofá, bajo la manta, en las noches de invierno.
Quiero sentir tus dedos, tu nariz, tus labios recorrer mi cuerpo, y sentir un escalofrío placentero.
Quiero que me rodees con tus brazos, y me estreches contra tu pecho.
Quiero que te quejes cada vez que te muerda, cada vez que me ponga ñoña; porque es que... te quiero tanto...
Quiero salir de fiesta contigo; que te quedes parado, mirándome bailar, y te acerques a mí, posesivo como tú eres, cuando se me peguen demasiado.
Quiero salir a cenar, a donde sea, con tal de estar a solas contigo.
Quiero ir al cine, a ver una película de miedo, para cogerte de la mano, acurrucarme a tu lado, y que me protejas ante el mal inexistente.
Quiero que vayamos a la playa, y que te me quedes mirando, embobado, cuando me veas en bikini por primera vez, y que me prohíbas hacer topless, murmurando que soy sólo tuya.
Quiero ir de viaje, a París, a Roma, a Venecia, a Egipto, a Escocia, a dónde sea, pero contigo.
Quiero que seas la otra cara de mi moneda, mi media naranja, mi otra mitad; mío solamente.
En fin... quiero que me quieras, tanto como yo te quiero a tí.













No hay comentarios:
Publicar un comentario